Qué fácil es distraerse del camino, aún cuando este camino no se recorre por obligación, si no por placer. Cuántas veces, en un intento de acercarse a lo corriente, dejamos de cultivar aquellas cosas que son las que nos distinguen, que van perfilando poco a poco nuestra huella en este tiempo/espacio que ocupamos. Aunque, en este viaje a tientas, también es necesario detenerse, pues caminamos con las manos extendidas, y en muchas ocasiones estas manos no tienen fuerza para empujar lo que se presenta delante de ellas, ni tan siquiera para rozarlo.
Y esas manos que caminan, que miran, que oyen, sienten, piensan, son guardadas en el bolsillo de la cotidianeidad, y uno olvida que las dejó allí, no vuelve a acordarse de ellas...y pasan días, semanas, meses...y ni uno mismo echa en falta esas manos, que han sido sustituidas por unos pies que caminan, por unos ojos que miran, por unos oídos que oyen, por un alma que siente, por una cabeza que piensa. Se abandona la incertidumbre para regresar a lo real, las luces se han encendido, no hay necesidad de caminar a tientas.
Sin embargo, y como en realidad sabemos desde el principio del camino, esa oscuridad no es tal, no es negrura, no es ceguera, ni imposibilidad de conocer aquéllo con lo que nos hemos topado. Ese tentar con las manos es un palpar, un detenerse a dibujar formas, un recrearse en ellas.
Por eso, un día, decidimos volver a sacar las manos del bolsillo, y apagar la luz.
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La cebolla
Cuando vino a este mundo, la cebolla no presentaba capa alguna. Estaba su cuerpo desnudo, el corazón al aire, accesible para todo aquél que quisiese acercarse a mirar, a tocar, a adentrarse. Poco a poco, las capas fueron apareciendo. Primero, para refugiarse del frío, pues allí donde vivía la cebolla, soplaba fuerte el viento. Después, para protegerse de extraños, pues cayó en la cuenta de que su corazón estaba demasiado expuesto y, en muchas ocasiones, provocaba envidias, recelos, e incluso algún ataque. Esto le hizo mucho mal, y con el tiempo se fue convirtiendo en una cebolla suspicaz, que veía amenazas allí donde no las había, y decidió sobreproteger su corazón, a base de más y más capas. Ya no rechazaba únicamente a desconocidos, sino que comenzó también a apartar de su lado a las cebollas hermanas, aquéllas que la querían, que conocían bien su interior, ya que al fin y al cabo, según pensó, eran todas cebollas de la misma naturaleza, tanto las amigas como las no amigas.
Un día, la cebolla se miró en un espejo, y no se reconoció. Se vio pesada, cargada de miles y miles de capas que impedían cualquier tipo de movimiento, cualquier tipo de sensación. Buscó dentro, para ver si su corazón seguía, al menos, intacto, como ella pretendía, pero no lo encontró. Se preguntó cómo había llegado a ese estado, cómo podía haberse quedado sin corazón. Decidió entonces despojarse de ellas, empezando por las últimas, las que la habían separado de su familia, y así, les dejó ver cómo debajo de ellas lo único que había era miedo, y les pidió por favor que la ayudaran a quitarse las demás. Y de esta forma, la cebolla se arrancó la piel, quedando su corazón de nuevo al aire, al contacto con el sol, con la lluvia, con el viento, despreocupada de amenazas externas; y es que la cebolla se dio cuenta de que, en realidad, estando desnuda era como mejor podía protegerse.
Un día, la cebolla se miró en un espejo, y no se reconoció. Se vio pesada, cargada de miles y miles de capas que impedían cualquier tipo de movimiento, cualquier tipo de sensación. Buscó dentro, para ver si su corazón seguía, al menos, intacto, como ella pretendía, pero no lo encontró. Se preguntó cómo había llegado a ese estado, cómo podía haberse quedado sin corazón. Decidió entonces despojarse de ellas, empezando por las últimas, las que la habían separado de su familia, y así, les dejó ver cómo debajo de ellas lo único que había era miedo, y les pidió por favor que la ayudaran a quitarse las demás. Y de esta forma, la cebolla se arrancó la piel, quedando su corazón de nuevo al aire, al contacto con el sol, con la lluvia, con el viento, despreocupada de amenazas externas; y es que la cebolla se dio cuenta de que, en realidad, estando desnuda era como mejor podía protegerse.
Aire mar campo sonrisa sol arena pies huellas piedra insectos flor verano correr mirar nostalgia caminos misterio bosque desconocido torbellino arrastre música sentir volar acercarse extraño viajar descubrir niño sorpresa ingenuo volver realidad peso gravedad imposible soledad ciudad multitud gris escapar sueño dormir calidez abrigo cueva explorar fuego eco valle inmensidad nube tormenta lluvia fresco gota hoja caracol manzanas escalera llegar cima feliz brisa descanso árbol sombra pájaro ojos comprender tocar manos piel acariciar respirar aire
Excuse me, Mr...
Dice Miquel Barceló que se ha mantenido al margen de la polémica sobre el empleo de los Fondos de Ayuda al Desarrollo para financiar el descomunal y pretencioso proyecto de la decoración de la sala de los Derechos Humanos, en la sede de la ONU de Ginebra.
Yo no entiendo cómo un artista puede mantenerse al margen del mundo en el que vive, sobre todo cuando sucede algo que tiene que ver con el propio artista, y cuando esto que sucede afecta además a otros colectivos.
No entiendo cómo puede decir que no es asunto suyo la forma en que se financia su obra, que no le ha dado muchas vueltas al tema, como si lo único que le importase fuera hacerse con ese dinero para llevar a cabo su personal subida a los altares.
No entiendo que el Arte sea únicamente una forma de vanagloriarse, y no una forma de reflexionar sobre la realidad que nos rodea. Pero lo paradójico de todo esto es que, aunque la propia obra no haya conseguido por sí misma provocar esa llamada de atención en las conciencias, al final, el resultado ha sido el mismo que Goya buscó en Los fusilamientos del 3 de mayo.
Excuse me, Mr., pero yo no entiendo que uno pueda mirarse tanto al ombligo sin llegar a cansarse.
Yo no entiendo cómo un artista puede mantenerse al margen del mundo en el que vive, sobre todo cuando sucede algo que tiene que ver con el propio artista, y cuando esto que sucede afecta además a otros colectivos.
No entiendo cómo puede decir que no es asunto suyo la forma en que se financia su obra, que no le ha dado muchas vueltas al tema, como si lo único que le importase fuera hacerse con ese dinero para llevar a cabo su personal subida a los altares.
No entiendo que el Arte sea únicamente una forma de vanagloriarse, y no una forma de reflexionar sobre la realidad que nos rodea. Pero lo paradójico de todo esto es que, aunque la propia obra no haya conseguido por sí misma provocar esa llamada de atención en las conciencias, al final, el resultado ha sido el mismo que Goya buscó en Los fusilamientos del 3 de mayo.
Excuse me, Mr., pero yo no entiendo que uno pueda mirarse tanto al ombligo sin llegar a cansarse.
A Black Man in the White House / A White Man with a Black Past
La Historia se ríe en nuestras narices...El Roto lo expresa muy bien en la viñeta publicada ayer en El País:

La alegría de un día como el de hoy es doble: por un lado, al comprobar que, avanzando a tientas, se puede llegar muy lejos, y conseguir lo inimaginable hace tan sólo unos pocos años (no llega al decenio...). Y por otro, al decir plácidamente adiós al tipo que ha puesto el mundo patas arriba; que, con los pies sobre la mesa y su sombrero de ranchero rancio, ha llevado al desastre a la sociedad estadounidense, y con ella a todas las demás. Esperemos que, después de marcharse por la puerta de atrás, tenga tiempo de aprender a leer los libros al derecho.

La alegría de un día como el de hoy es doble: por un lado, al comprobar que, avanzando a tientas, se puede llegar muy lejos, y conseguir lo inimaginable hace tan sólo unos pocos años (no llega al decenio...). Y por otro, al decir plácidamente adiós al tipo que ha puesto el mundo patas arriba; que, con los pies sobre la mesa y su sombrero de ranchero rancio, ha llevado al desastre a la sociedad estadounidense, y con ella a todas las demás. Esperemos que, después de marcharse por la puerta de atrás, tenga tiempo de aprender a leer los libros al derecho.
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